Me encanta la fotografía desde pequeñito aunque nunca me he dedicado a ello como me hubiera gustado. Con las nuevas tecnologías, la reducción en el precio de las cámaras y, sobre todo, la era digital, he podido dedicarle más tiempo, aprender más y hacer esas pruebas que a mi me gustan sin miedo a dejarme el sueldo en carretes.
Todo el mundo hace fotos a grandes paisajes, a monumentos espectaculares, a gente guapa, pero en mi opinión esas son fotos fáciles de hacer. Ojo, yo también las hago, cuando veo un paisaje espectacular no me lo pienso dos veces a la hora de disparar. Y digo que son fáciles de hacer porque si lo que fotografías tiene una belleza implícita tú tan solo tienes que apretar el botón. Ya después puedes tener un mejor equipo, manejar con más destreza los parámetros o encontrar el ángulo ideal, pero la foto en la mayoría de los casos quedará bonita.
Las fotos que realmente me gusta hacer son aquellas que tengo que encontrar, aquellas fotos que no te gritan que les dispares si no que pasan desapercibidas a los ojos de cualquier otro. Sobre todo tengo especial fijación por las farolas, faroles y luces en general. Voy paseando por un pueblo y los voy fotografiando, ante las miradas atónitas de mis acompañantes.
Una hoja tirada en el suelo, el reflejo de la luz sobre el agua, son cosas que me gusta fotografiar …
¿Y a tí?
